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  • Mark Keyes

Profundidad de identificación

"Cuando eras más joven te vestías tú mismo e ibas adonde querías. Pero te aseguro que cuando seas viejo, extenderás las manos y otro te vestirá y te llevará adonde no quieras ir". Juan 21:18 NVI

 

Un cristiano novato tiene independencia y una actitud de "Haré lo que quiero hacer. Serviré a Dios como yo decida". Esta es una actitud de inexperiencia e inmadurez. Todos hemos pasado por esta actitud. No hay compromiso firme ni devoción a Jesús. Solo la salvacion. Pero estamos hechos para más. Estamos hechos para Dios. ¿Por qué? Porque El nos creo y puso Su Espiritu en nosotros. Sin embargo, podemos decir no a Jesús y seguirlo en sumisión. Porque Dios nos ama, Él continuará persiguiéndonos y llevándonos al punto de la humillación e incluso de la vergüenza. ¿Por qué? Porque El quiere lo mejor para nosotros y usarnos de la manera en que fuimos diseñados.


Cuando venimos a Jesús, empezamos a perder cada vez más nuestra independencia. Nuestra vida no es nuestra. Pertenecemos a Dios; estamos identificados con Él. Lo que Dios espera es una completa unidad e intimidad con Él. Jesús dijo en Juan 15:5 LBLA: "Permaneced en mí, y yo permaneceré en vosotros". Nuestra vida cristiana no se trata de hacer o servir, sino de ser como Él en todas nuestras vidas, completos con Él.

La voluntad de Dios para nosotros es la pureza sexual para evitar el pecado sexual. ¿Por qué? Porque el sexo nos une a alguien en unidad, con nuestros cuerpos, mentes, espíritus, emociones, elecciones y sentimientos. Dios nos llama a unirnos a Él para que podamos llevar a cabo nuestro llamado y saber lo que debemos hacer en esta vida. El pecado sexual nos alejará del plan de Dios y de la unidad con Él.



Jesús nos hace hijos de Dios para que podamos seguirle y servirle. Nos hace santos y santas para que podamos tener comunión con nuestro Padre y vivir en libertad. Debido a nuestra identificación con nuestro Señor, podemos sacrificarnos por Él. Dios nos ama tanto que no nos dejará solos. Él vendrá a nosotros como Jesús vino a Pedro y le preguntó: "¿Me amas?".


No conocemos la profundidad de nuestra identificación con nuestro Señor Jesús hasta que le negamos o le decimos que no y entonces Él viene a nosotros y nos dice: "¿Me amas?".





[Adaptado de The Bondage Breaker y Stomping Out The Darkness del Dr. Neil Anderson y el Dr. Dave Park].

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