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  • Mark Keyes

¿Qué tan fuerte es tu fe?

"Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura." Hebreos 10:22 NVI

 

¿Cómo sabemos dónde está la fe y cuán fuerte es? Simplemente comienza a vivir la vida cristiana diariamente y enfócate en Jesús. Nuestra fe encontrará muchas pruebas y situaciones para creer en Dios. Como reaccionamos a las circunstancias de la vida determina los pecados y la fuerza de nuestra fe. Podemos tener plena seguridad de nuestra fe debido a quien es Jesús y lo que hizo por nosotros. Jesús soportó para que nosotros también podamos. Él soportó la cruz y la muerte con alegría para que yo pudiera tener fe para creer, soportar y vivir la vida cristiana.


No hay lugar por el que Jesús no haya caminado antes que nosotros. Él ha estado en las tormentas de nuestras vidas con nosotros. Jesús nos ha visto a través de todo el quebrantamiento, tristeza, dolor y muerte que enfrentaremos. No estamos solos porque estamos rodeados por una gran nube de hombres de fe que nos precedieron y vivieron en fe. Podemos correr y resistir gracias a estos testigos y, sobre todo, a nuestro Señor Jesucristo. La clave es mantener los ojos en Jesús.


¿Qué puede hacer por nosotros la fe en Dios? (Hebreos 10:22)

Podemos entrar en la presencia de Dios.

Podemos tener un corazón de fe que confía en Él.

La sangre de Jesús nos ha limpiado de una mala conciencia.

Podemos aferrarnos fuertemente y esperar en nuestro Padre.

Tenemos fe para animar a la gente con amor y buenas obras.

Se nos ha dado la fe y la gracia para dejar de pecar de forma habitual.


¿Qué nos ha mostrado Dios? Fe para conocerle. Dios nos da fe para conocerle cada vez más. ¿Sabías esto? Esta no es una fe especial solo para algunos creyentes. Es para cualquiera que busque a Dios y lo persiga con todo su corazón. Esto se vive a medida que pasamos de los hechos (lo que la Palabra dice de nosotros) a la experiencia (vivirlo en nuestro día a día). Nuestros corazones y conciencia han sido limpiados; esto es un hecho. Ahora debemos movernos con seguridad por lo que la Palabra dice de nosotros, que podemos ir directamente a Su presencia. La fe viene por el oír (Romanos 10:17), lo cual es un hecho. Debemos movernos para conocer a Dios. Aquí es donde comenzaré a experimentar a Dios cuando voy directo a Su presencia. Dios entonces nos guía y nos mueve más profundamente hacia El. La fe que aprendemos y recibimos de Dios se fortalece.


Como creyentes, debemos acercarnos y buscar a Dios. Debemos estar hambrientos y desesperados por El. Si soportamos, experimentamos, y ministramos con poder, debemos proseguir hacia Dios. Después de lo que sé y la fe me es dada, no volveré atrás ni me conformaré con nada menos que la plenitud del Espíritu Santo. Debemos correr con pasión y fuego tras Dios. Todos tenemos un llamado superior y somos responsables de la Palabra y el entendimiento que se nos ha dado. Debemos usar todo lo que se nos ha mostrado. Recuerda, se nos ha dado el conocimiento de la Palabra de Dios y como edificar nuestra fe. La lucha viene cuando no estamos experimentando la fe en la vida real y no estamos aplicando los principios Bíblicos a nuestras circunstancias en vez de enfocarnos en nuestros sentimientos.


Por eso debemos buscar y esforzarnos por conocerle; si no, nuestra fe crecerá. Si queremos que la fe se conozca, perdure y funcione: debemos esforzarnos por conocer a Dios. Para la gente, no insistir y buscar a Dios después de recibir la verdad, es un pecado. Saber todo lo que se nos ha dado a través de Cristo por Su muerte y no buscarlo es un pecado. Cuando dejamos de buscar a Dios, nos arriesgamos a caer en el pecado.





[Adaptado de The Bondage Breaker y Stomping Out The Darkness del Dr. Neil Anderson y el Dr. Dave Park].

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